Valdelarco conserva un valioso patrimonio arquitectónico y religioso que refleja su historia y arraigo rural. En el centro del pueblo se alza la Iglesia del Divino Salvador del Mundo, patrón de Valdelarco. Destaca sobre el perfil de tejados y casas blancas. El interior, de una sola nave, acoge las imágenes del Divino Salvador del Mundo, en un ambiente sereno que acompaña las celebraciones más importantes del pueblo.
A las afueras, en un entorno natural de gran belleza, se encuentra la Ermita del Divino Salvador del Mundo, un pequeño templo que fue construido gracias al esfuerzo y la colaboración de los vecinos. Hasta allí se dirige la romería y actos festivos en fechas señaladas, reforzando el vínculo entre tradición, paisaje y comunidad.
Estos espacios, junto al conjunto de arquitectura popular, hacen de Valdelarco un lugar donde historia y devoción siguen muy presentes.